Lema y objetivos

 

¡Confianza!

¡Cuento contigo! ¡Cuenta conmigo!

“Qué mi alegría esté con todos vosotros”

(Jn 15,11)

 

«El Evangelio nos invita a vivir en esperanza vigilante, es decir, estar siempre preparados para recibir al Señor, con la total confianza de que ya hemos sido salvados por él y de que estamos esperando su plena manifestación. Esto exige que vivamos con responsabilidad nuestra fe, y que acojamos con agradecimiento y asombro cada día de nuestra vida como un regalo de Dios».

«La fe les dice a los cristianos que Dios está trabajando en todo momento de la vida de un individuo y en todo momento de la historia humana. Esa confianza siempre le ha dado a los cristianos esperanza, la cual es la más humilde de las virtudes, porque permanece escondida en las encrucijadas de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda masa».

“El discípulo se siente invitado a confiar, se siente invitado por Jesús a ser amigo, a compartir su suerte, a compartir su vida. Los discípulos son aquellos que aprenden a vivir en la confianza de la amistad de Jesús. Una confianza que se aprende, que se educa. Una confianza que se va gestando en el seno de una comunidad, en la vida de una familia. Una confianza que se vuelve testimonio en los rostros de tantos que nos estimulan a seguir a Jesús, a ser discípulos de Aquel que no decepciona jamás”.

(Papa Francisco)